ESTRENO 29 de Febrero 2008

PREMIO DE LA CRÍTICA 2008

Elenco

Mae – Yailín Coppola

Lloyd – Andy Barbosa

Henry – Pancho García (actuación especial)

 

Equipo de Realización

Diseño de escenografía – Humberto Rosales y Ana Acosta

Diseño de luces – Manolo Garriga

Música original – Roberto Carcasés

Asistencia de dirección – Ileana Rodríguez

Traducción del original en Inglés – Ileana Rodríguez

Diseño de vestuario – Argos Teatro

CRÍTICAS

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Notas al programa

Un nuevo espacio para estrenar como éste de nuestra pequeña sala de Ayestarán abre en el trabajo de Argos Teatro otras necesidades. Una sala tan radicalmente distinta a la de El 9no Piso, en la que hemos estrenado por diez años, nos ha impulsado, y será así por algún tiempo, a pensar una poética para esta intimidad. Fango es el inicio de este taller que proponemos con obras y autores que nos permitan tal exploración de cercanía.

En realidad, Fango, de la cubano-norteamericana, mejor digamos newyorkina, Maria Irene Fornés, es también el pretexto para dar a conocer en Cuba el trabajo tremendo de esta dramaturga reconocida en los medios teatrales de su ciudad como una figura prominente.  Fango fue escrito originalmente en inglés por su autora, mas su fuerza y rareza, como bien señala Susan Sontag en el prólogo a sus piezas, provienen del español y la cubanidad latentes en la escritura.

Toda la obra de Maria Irene - y Fango es un ejemplo principal de ello - se organiza obsesivamente alrededor del lenguaje y de la palabra teatral, en un ejercicio dramatúrgico asombroso de síntesis y despojamiento.

Al final, sus fábulas están reducidas a fragmentos candentes de sólo algunos diálogos absolutamente imprescindibles para develar lo esencial y lo más hondo de sus personajes.  Es una autora radicalmente intensa, que fija en una palabra, en una frase definitiva todo un universo.  Sus súbitos contrastes emocionales, las sorpresas y las elipsis de esos fragmentos de situaciones extremas, la agonía con que los personajes sacan a la superficie desde sus entrañas una única frase atormentada y reveladora, nos han sacudido con su rigor y su limpieza espiritual.  Ante tanta retórica al uso, esta autora, también nuestra, nos devuelve con su escritura visceral, una palabra renacida, pura, imprescindible.

Carlos Celdrán